Trascender la dualidad.

Esto de trascender la dualidad viene de la reflexión del día: “Desde la dualidad no se puede entender la unicidad. Y al revés, tampoco.”

Nadie dijo que la dualidad fuera fácil.

De esto que estás atascada, jodida, perdida o lo que sea.  En tu desesperación, preguntas a los Registros Akáshicos.  O a los Guías, al Espíritu Santo, a tu Ser Superior o al SusumKorda si aparece por allí, que en esos momentos cualquier cosa sirve.  Porque ya no sabes qué hacer ni cómo seguir.

Tú ahí, en todo tu dramatismo y con la Scarlet O’Hara  interna a flor de piel (que no sólo de niña interior herida vive el subconsciente).

#DramaQueen total, vaya.

trascender la dualidad

Porque de verdad que, lo que a ti te pasa, no le pasa a nadie.  Es lo peor, no sabes cómo vas a salir de ahí, etc.

Clamas al cielo esperando (exigiendo más bien) una especie de SAMUR etérico.

Que se abran los cielos (qué menos, coño, que se supone que estás en misión, eso debería venir incluido por contrato).

Que baje alguien a poner tu vida en orden.

Te sientes más tirada que una colilla.

Quieres la sanación, prosperidad, amor y todo el japiflagüer asociado al Nirvana espiritual que has comprado y por el que llevas 20 años meditando, haciendo yoga y quemando incienso.

Y lo quieres YA.

Qué trascender la dualidad ni qué gaitas… ¡¡Que venga alguien!!

San Miguel con su espada, aunque sea (de paso,  que se traiga unos churritos de la cafetería de la plaza, que los hacen muy ricos).  Que te digan algo…  ¡Algo!

Preguntas.

Esperas.

Y tras unos minutos de “cri cri cri cri”, ellos (tus guías) se manifiestan.  Y los muy @$%!?6%$& te dicen: “tranquila, todo está bien“.

Pausa dramática.

De las largas.

Con silencio de fondo de los que crean tensión psicológica….

Y, finalmente…  La explosión.

¿Que todo está bien?   ¡¡¡ ¿Cómo que todo está bien? !!!

trascender la dualidad

Y aquí es cuando entras ya directamente en modo hidra.  Empiezas a repasar concienzudamente el transgeneracional y la dentición de tus guías para cagarte en todas su muelas y en sus ancestros.  Hasta la tercera o la cuarta generación por lo menos.

Ni trascender dualidad ni ángeles en vinagre.  Te dan ganas de estrangularles.  Pero claro, están en una dimensión menos densa y lo mismo ni tienen cuello ni nada.  O, si lo tienen, lo tienen de adorno, porque ni respiran ni nada.

Y la frustración se acumula.

Te preguntas en qué coño estabas pensando cuando decidiste encarnar y presentarte voluntaria para “lo tuyo”.  (Y, de paso, para trascender la dualidad, que no sé si es asignatura troncal u optativa).

Te dan ganas de decirles a todos “los de arriba”: “pues a la próxima bajáis vosotros, pedazos de -insertar aquí insulto personalizado-, a ver qué tal os sale“.

trascender la dualidad

“Lo peor” es que es así: ellos (o la parte de ti misma que está también en ese estado), desde su unicidad, su no-tiempo, su no-juicio y su no-dualidad,  lo ven todo perfecto y maravilloso.  Perfecto para nuestra evolución y nuestro aprendizaje.

Y “nos miran” (o nos miramos) con carita de amor incondicional y de “mírales, si es que son tan monos…

Porque en realidad “no nos entienden”.

No le puedes explicar a un pez cómo es eso de respirar aire.  Probablemente no lo entienda porque no está en su experiencia.  Se lo puede intentar imaginar (el pez), lo puede más o menos intuir.  Pero ahí queda todo.

Ni le puedes explicar a alguien que no está en la separación qué es eso de vivir creyendo que estás separado de la Fuente.  Me imagino que debe parecer una locura (y lo es, damos fe).

Como tampoco le puedes intentar explicar a alguien que vive sin emoción lo que es estar cagado de miedo o descojonado de la risa.

Y a nostros, embarrados hasta ingles en la materia y en esta locura, nos pasa lo mismo con “ellos” o con otros estados del Ser: que hasta que no lo vivimos y no lo tocamos, no lo “entendemos”.

No le puedes explicar a alguien que vive en ella, qué es eso de trascender la dualidad, ni para qué sirve.

Tampoco vale que te lo cuenten porque…

No es “entendible”, sólo es vivible.

Por eso no hay manuales de iluminación que sirvan (de los de iluminarse el Ser, no de los de instalación de LEDs y bombillas.  De esos hay muchos y además te partes de risa con las traducciones del chino al castellano).

Ante esto podemos entrar en una especie de adolescencia espiritual.  En plan “jo, tía, mis guías no me entienden, la vida es una mierda, yo paso de ellos y me voy al lado oscuro“.   😛  O directamente asumir y ser conscientes de que lo dual (o newtoniano) y lo “no dual” (o cuántico) son diferentes “ondas”, y sacarle el mayor partido a ambos en “esta, nuestra dualidad”.

Así tal vez consigamos no ponernos nerviosos cuando nos digan cosas como “sí, la pareja aparecerá, pero no te puedo dar plazos porque desde donde estamos, no hay tiempo“.

Que eso jode…  Pero oye, lo mismo es verdad.


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9 thoughts on “Trascender la dualidad.

  1. Jaja… me lo disfruté… sobretodo escuchando a mi ego decir “todo pasa” justo antes de leer lo de los guías diciendo: “Todo está bien” jaja…
    Me hizo recordar una de mis crisis cuando de la religión pasé a los escritos canalizados…mismo control disfrazado de empoderamiento…y aquí sigo… jaja.
    La parte final en la que la analogía de lo que se recibe de los guías y lo que se supone se pregunta sobre la pareja suele ser el típico caso de paliativo espiritual en el que se le muestra a uno un bombón pero no se lo da para disfrutarlo…más de lo mismo… por eso, con ese cuento de los guías y Maestros iluminados que supuestamente vienen a ayudarnos tampoco me convenció mucho… Felicitaciones a tu ingenio creativo jeje….

    1. Es la cuarta vez que leo tu post y la tercera que leo mi comentario… No sé si es que esta página no permite las ediciones o yo no lo sé hacer pero lejos estaba mi intención de decir que me gustó tu escrito sobretodo por encontrar semejanza entre lo que estaba en mi cabeza y lo que iba leyendo. Me encantó por tu humor; por el parafraseo lingüístico de los diferentes caminos que conoces o que pudiste recorrer en tu proceso; por las analogías jaja especialmente los LEDs jaja… por el tema que expones y obviamente porque en él se vislumbra lo que muchos hacen o hacemos o hicimos: buscar respuestas…. propias… a través de guías… Maestros iluminados… en fin… buscar… buscar… buscar… es un jueguito de nunca acabar si no se da cuenta que en él se está…
      Jueguito propio de esa consciencia de “separación” de la que también habla el artículo… pero ¿separados? me gusta más la frase que he encontrado por estos días: conectados siempre… incomunicados tal vez… incomunicados por esa programación en la que estamos… pero bueno…por eso decía en el mensaje anterior, aún sigo aquí, jeje.
      Tu escrito da para largo jeje… pero quería puntualizar ya que no pude editar mi intervención. Abrazos.

Si tienes algo que decir, aprovecha y cuéntanos.