Quién está al frente del Bosque Mágico.

Hola, me llamo Mariluz Ortega y soy el “alma máter” de “El Bosque Mágico de Ávalon”, la página que estás visitando.

Bienvenida.  Bienvenido.

 

¿Qué te vas a encontrar si te animas a trabajar conmigo?

El Bosque

Si vienes al local, verás que el nombre está que ni pintado porque todo en la decoración son árboles y verde.  En este álbum de la página de Facebook puedes comprobarlo.

Visto así, a posteriori, todo parece tener lógica.1496034_621275704599015_1743657779_o

Pero en realidad el local se acondicionó en 2013 para acoger a La Tartienda (mi tienda dedicada a la repostería creativa) y El Bosque Mágico de Ávalon como tal “nació” en 2016… Así que el proceso ha sido más “mágico” que lógico.

Lo cual es totalmente coherente porque yo también tengo las dos partes.  No son fáciles de conciliar, no te creas.  Pero están las dos.

Un hada “de ciencias”.

Mi formación es científica.  Por algún cajón anda mi título de Licenciada en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense de Madrid.  En aquellos años de universitaria me paseaba por la facultad con la revista “Más Allá” bajo un brazo (hay que tener valor) y la colección “Tus Dulces” bajo el otro.  Profético ¿no?

De niña no me perdía un programa de Jiménez del Oso.  De adolescente disfrutaba como una enana haciendo derivadas o enseñando matemáticas.  Me encanta la ciencia ficción y me pirra la literatura de fantasía.

Me pasé veinte años (justos, ni un día más ni un día menos) trabajando para una ingeniería, dibujando planos y programando autómatas para procesos industriales (alimentarios, claro).  Y con los primeros sueldos, lo primero que hice fue meterme a cursos de cosas “alternativas” (canalización, Reiki, chakras, masaje, tarot, constelaciones…)

Por eso, aunque hable de estos temas (en los que llevo formándome más de 25 años) tiendo a explicarlos con metáforas informáticas o técnicas.

Mágico

Sigo teniendo esa parte lógica que era fan de “Cosmos” y se pirra por un buen documental de la BBC.  La que busca una explicación para todo (por peregrina que sea) y no se queda a gusto hasta que la encuentra.

Pero esa vía se me queda pequeña por sí sola.  Necesito incorporar la de la intuición.  La vía “mágica” y un poco friki.  Y la simbólica.  Esa la traigo “de serie”, como en las configuraciones de fábrica de los aparatos electrónicos.

Soy muy fan del lenguaje simbólico y su potencial como herramienta de comunicación con el inconsciente.  Para mí es natural e incluso lógico, como una segunda naturaleza.

Por eso es “mágico” mi Bosque.  🙂  No podía ser de otro modo.

De Ávalon

Ávalon es parte de mi esencia; está en mí.  Es cuestión de resonancia.  Si resuenas, no hace falta que te explique nada porque ya lo sabes.  Lo sientes.  Lo recuerdas…

Ávalon custodia una sabiduría y un conocimiento perdidos en la niebla de los tiempos.  Toca recuperar todo eso para actualizarlo y aplicarlo aquí, ahora, en nuestra época, en nuestro tiempo.  Como apoyo y ayuda en estos tiempos.  Para nuestra evolución.

Y en ello estoy.  Sobre todo con lo que tiene que ver con el “Sagrado Femenino”y el “Sagrado Masculino” y con la sanación de la relación entre ambos.

Con Amor y con Humor.  Si te quedas por El Bosque, ya me irás conociendo…

Actualizado

No puedo poner “sacerdotisa mayor de Ávalon” en el C.V. o en Linkedin (frikada total), pero de algún modo lo que soy, aunque mis formas no tengan nada que ver con lo tradicionalmente “avalonero”.

Vaya, que si vienes al bosque no te va a recibir una esbelta sacerdotisa medieval de leyenda artúrica con traje de terciopelo, melena dorada hasta la cintura y corona de flores.

Te recibiré yo: una mujer de mediana edad muy normalita y adicta a las series y a los monólogos de humor, que lo mismo te hace unos brownies que te abre los Registros Akáshicos o te hace una sanación.  Fan de las Bandas Sonoras y más rockera que otra cosa.

Así soy yo.  Y así es un poco mi Bosque…

Puedes llegar al lugar más Sagrado desde las vías más inesperadas.

Algunos apuestan por los caminos trillados, otros optan por seguir una senda apenas visible.

Hay quien llega directo y por sorpresa y quien prefiere entretenerse casi eternamente por el camino. Aquí no hay mapas ni plazos, aunque sí señales y pistas para quien tenga ojos y quiera ver.

Nunca sabes qué te puedes encontrar; el misterio forma parte del juego.  ¿Vienes?