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Inmunidad y consciencia, conocimiento y poder. 

 noviembre 8, 2020

By  Mariluz Ortega

Esta es un reflexión curiosa que nace de esas exóticas hibridaciones que a veces produce la vida de manera sincrónica.  Seguramente nunca se me habría ocurrido algo así de no haber pasado por esta pandemia y de no haber tenido un negocio desastroso.

Fue lo segundo (un negocio que iba de pena) lo me llevó a interesarme por el marketing y eso me llevó a conocer algunas de las estrategias que se utilizan para vender por internet. Conocer esas estrategias me ha hecho ver algunas campañas de ventas de un manera completamente diferente a cómo las veía antes. Al ser consciente de la estrategia que había dentrás, es como que la campaña perdía fuerza y me sentía con más capacidad de elección. Todo esto, unido al lenguaje que llevamos meses utilizando por la pandemia, me llevó a esta extraña asociación de ideas: “¿será que me he hecho ‘inmune’ a esta estrategia de venta?”

El marketing tira de psicología para vendernos de todo aprovechándose de nuestros mecanismos inconscientes más arraigados: el miedo a perder algo, la escasez, la necesidad de status… Saber cómo lo hace, de alguna manera te ayuda a ser menos “vulnerable” a dichos mecanismos y esto te da más poder para elegir conscientemente lo que es meor para ti sin dejar que otros te manipulen y decidan en tu lugar.

Solemos decir que “el conocimiento es poder”, pero solemos interpretar esta afirmación dejando ese poder fuera. Nos quedamos solo con una parte y leemos la ecuación siempre en el mismo sentido: la de ser manipulados.  Quien más información tiene, mejor puede manipular a los demás. Sobre todo en la época del “big data” en la que, sin darnos cuenta, estamos regalando alegremente todo tipo de información sobre nuestros gustos, comportamientos, ideologías, etc. a las grandes corporaciones gracias a las redes sociales. Tal vez nunca haya sido tan fácil manipularnos como lo es hoy.

Pero ¿y si le damos la vuelta y leemos la ecuación en sentido contrario? Como os contaba cuando hablaba de la “ley del espejo”, podemos utilizar este para empoderarnos y, en este caso, podemos utilizar el conocimiento de esas estrategias para tomar consciencia de ellas y así recuperar el poder de elegir sin ser manipulados.

Esto es algo muy potente y no me había dado cuenta hasta hoy: cuanto más consciente eres, más poder tienes y menos susceptible de manipular resultas. Es como si te hicieras inmune a la manipulación.  Por lo menos a las estrategias de manipulación que conoces.

Es cierto que quien tiene información, puede utilizarla para manipular a los demás (el chantaje es una de las formas más directas y burdas de hacerlo). Pero no es menos cierto que, si sabes cómo lo hacen y conoces sus estrategias, tú también puedes usar esa información para no dejarte manipular. Eso sí, tienes que querer. Esta “inmunidad” requiere cierto esfuerzo y, como todo poder, conlleva una gran responsabilidad.  Para empezar (y no es fácil) hay que asumir que te están manipulando (que te has dejado manipular) y a veces es más cómodo negarlo.  Después, por supuesto, te toca investigar y conocer cómo estás siendo manipulado.  Esto requiere investigación y compromiso y es mucho más cómodo quedate como estás.

Como el término está tan de moda, se me ocurre pensar si habrá “inmunidad de rebaño” en este caso. No lo sé. Veo este tipo de inmunidad a la manipulación desde la consciencia como un proceso individual y solitario. Al menos en un principio. Es posible que, si una masa suficiente de personas se hacen inmunes a la manipulación, ya no merezca la pena ejercerla. O, al menos, que los que la ejercen se tengan que replantear la estrategia.

Creo que este es un proceso que ocurre continuamente y es fácil verlo en el marketing. Sobre todo en el marketing digital, que corre que se las pela y evoluciona a una velocidad de vértigo: alguien se inventa una estrategia, le funciona, se forra enseñando a otros a utilizarla y, al poco tiempo, hay tanta gente utilizando la misma estrategia que la gente empieza a ser consciente de ella (se han hecho inmunes) y, finalmente, deja de ser efectiva y se abandona. Seguramente poco antes de que esto suceda habrá otro marketero que se ha inventado otra estrategia que ha funcionado y el ciclo está empezando por otro lado.

Esto que el marketing nos refleja holográficamente, seguramente sea un ejemplo de lo que ocurre en otros niveles (visibles e invisibles). Así que no podemos bajar la guardia. Seguramente hoy más que nunca necesitamos ser conscientes para empoderarnos y desarrollar así cierta “inmunidad” a la manipulación.  Cuanta más, mejor. Y esto pasa por poner en tela de juicio prácticamente todo lo que vemos/escuchamos/leemos.

Buscando fotos para acompañar el artículo, me doy cuenta de otro matiz que me parece importante.  No se trata de «defendernos» en plan guerrero (me venía la imagen del «shield wall» -muro de escudos- de los vikingos).  Más que nada porque, de alguna manera, cualquier defensa llama al ataque y también porque la covid nos enseña que un sistema inmune demasiado potente puede hacer mucho daño.  Se trataría más bien de ver la estrategia y decir «no, gracias» y seguir con tu camino con elegancia, sin que nada te saque de la neutralidad más estupenda.

Visto así, este momento en que vivimos es todo un reto. ¿Lo aprovechamos?

Cuéntame: ¿cómo lo ves tú?

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