Nivel I de Registros Akáshicos.

Si te interesa hacer sólo el Nivel I de Registros Akáshicos, aprovecha este domingo (16 de julio) para ir practicando en verano.

¿Para qué sirve el Nivel I?

Es el nivel imprescindible (tienes que tenerlo para poder iniciarte al II) y supone el primer contacto con los Registros Akáshicos.

En este nivel se habilita tu canal para la conexión con los Registros y aprendes a acceder a tu propia información para ir trabajando con ella día a día.

Nivel I de Registros Akáshicos

El día de la iniciación abres tu canal y te sintonizas con la frecuencia de los Registros Akáshicos.

Durante los 30 días siguientes vas practicando para acostumbrarte a esa frecuencia y fortalecer tu conexión como canal.  Es lo que se conoce como “los 30 día de gracia“.

¿Sintonizar con la frecuencia?

Sí.  Suena raro pero no lo es tanto.  Imagínate que eres un aparato de radio.  O un TDT de televisión.  Hay muchos canales o emisoras que puedes sintonizar.  Como receptor, hay también muchas frecuencias con las que puedes “enchufarte”.  Los Registros Akáshicos son una de esas frecuencias.

Podríamos decir que la iniciación consiste en “enchufarte” y sintonizarte al canal de los Registros Akáshicos para que puedas disfrutar de su programación.

Por una parte te sintonizas y por otra recibes una especie de “permiso” para acceder a este canal.

radio-bn

Es como acceder a un canal de TV de pago.  Por un lado tienes que tener tu TDT bien sintonizado con el canal.  Por el otro tienes que tener el permiso de la emisora para poder “ver” ese canal en concreto.  (Normalmente eso supone estar al día en las cuotas pero no te me asustes… Esto se hace sólo una vez en la vida y, una vez hecha la iniciación, estás conectado de por vida).

Yo ya estoy conectado…

Por ti solo, de manera natural o en meditación, es cierto que ya tienes acceso a tu información.  Pero eso no significa que estés sintonizando necesariamente la frecuencia o el canal de los Registros Akáshicos.

Existen muchas vías de autoconocimiento y sanación: Tarot, Astrología, Reiki, Constelaciones Familiares, Eneagrama, Regresiones..  Todas ellas herramientas perfectas para acceder a tu información. Con ellas puedes conocerte mejor a ti mismo y trabajar contigo para tu propia evolución y felicidad.  Y puedes considerar que “ya estás conectado”.

Pero seguramente no lo estés al canal o la frecuencia de los Registros Akáshicos.  Incluso si de manera natural ya tienes cierta afinidad con ese canal.

La iniciación te “certifica” de alguna manera que la frecuencia con la que sintonizas es realmente la del canal de los Registros Akáshicos y no otra de las muchas que existen y con las que puede que ya estés conectado.

Incluso si ya estás conectado de alguna forma con esa “nube” de información que es el Akasha, la iniciación te dará además la ocasión de cerrar los Registros de vez en cuando.

(Aunque parezca increíble, muchas veces la gente pasa por la iniciación para aprender a cerrar su canal).

Sea como sea, esta herramienta te tiene que llamar.  Tienes que resonar de alguna forma con ella.

Y ¿qué tiene de especial esta herramienta?

Para mí lo fundamental es la SANACIÓN y también la liberación kármica.

La información al fin y al cabo está muy bien, pero seguro que estás harta de “saber” muchas cosas de ti misma sin ser capaz de cambiar nada.

Es lo que diferencia al canal de los Registros de otros canales, otras frecuencias y otras técnicas: que no sólo vas a recibir información, sino también sanación y liberación kármica.  Por eso es una herramienta tan potente.

Imagínate el “enchufe” a los Registros Akáshicos como uno de los que tienes por casa: tienes un cable con dos extremos: uno se conecta al aparato y otro a la red.

En la iniciación te aseguras de conectar el extremo de conexión a la red con los Registros Akáshicos y su frecuencia.  El otro extremo sería el tuyo, el que se conecta con tu corazón, el receptor de la información.  El canal sería algo así como el cable de conexión, que es un “cable” muy especial:

cables

Cuando tú pelas un cable ves que hay hilos de cobre dentro.  En los cables telefónicos (no sé si habrás visto alguno) había hilos de colores.  Imagínate que el cable de conexión a los registros es un cable bien gordote con un montón de hilos dentro.

De esos hilos, sólo unos cuantos transportan información (de la comprensible desde la mente).  El resto transportan sanación y liberación kármica.  Dos cosas de las que a lo mejor no eres tan consciente pero que se están transmitiendo también por el canal.  Eso es para mí lo que diferencia el trabajo con los Registros Akáshicos.

Siguiendo con la analogía de los cables, he de añadir también que el canal de los Registros Akáshicos bien utilizado es un CANAL PROTEGIDO.  O sea, que el cable está aislado y con su pantalla de protección contra ruidos e interferencias.    😉

La iniciación (en esta analogía) también incorpora un interruptor para que puedas “encender y apagar” la conexión.  Ya lo verás el día del taller.

¿Seré capaz de canalizar?

Mucha gente tiene dudas sobre si podrá “traducir” la información que le llega.  Como para todo en esta vida, hay gente a la que le resulta más fácil y gente a la que menos.  Igual que con la guitarra, la pintura, el tenis o el macramé.  Pero tú también puedes.

Es cuestión de paciencia y de no dejarlo.  Y también de irte acostumbrando a tu manera de “canalizar”.

pinganillo

Te cuento mi caso, por ejemplo.

Siempre me he juzgado por la forma en que bajaba la información.  Envidiaba a mis compañeras que canalizaban “tipo pinganillo” (como si alguien les fuese soplando a la oreja la información bien clarita y estructurada).  Yo sólo veía “películas” y me autofustigaba y criticaba pensando que lo hacía fatal y que así no era.

Me costó tiempo aceptar que esas películas o imágenes que veía son precisamente la manera en la que yo canalizo.  Y que ha sido así siempre.  Una vez me relajé, todo fluyó con más naturalidad.

Tú también tendrás que encontrar la forma más natural para ti.

Unos canalizan en plan “pinganillo”, otros ven “pelis” (como yo), otros ven imágenes, otros sienten cosas en el cuerpo… Con la práctica irás viendo e irás aprendiendo.

¿Necesito el Nivel II?

Para trabajar contigo, en principio no (aunque puede ayudarte, ya te diré cómo).  Yo siempre recomiendo hacer los dos niveles juntos porque el Nivel II es más gratificante.

Cuando te abres los Registros a ti mismo, estás trabajando con tu información.  Y no siempre es agradable ver ciertas cosas de uno.  A veces nos negamos a ver nuestra parte de sombra, por ejemplo.  Puede llegar a ser frustrante, sobre todo al principio.

Cuando abres los Registros a otra persona que ni conoces, siempre es más fácil.  Eres más libre y resulta más gratificante ver que aciertas.

Además, hacer el Nivel II te capacita para abrir los registros a cualquier otra cosa que no seas tú: tu casa, tu coche, tu mascota…  ¡¡ Y a relaciones !!  Esto último es intresante y sanador.  No te imaginas cuánto.

Por eso te recomiendo que hagas el Nivel II.  Pero realmente no es necesario si solo quieres trabajar contigo.  Con el Nivel I tienes suficiente para empezar y ver si te pica el gusanillo.  😉

¿Cuánto cuesta el Nivel I de Registros Akáshicos?

Normalmente se hace un pequeño descuento cuando se hacen los dos niveles juntos.  Hacer un nivel solo te cuesta 70€.

La inscripción se cierra el viernes 14 de julio a mediodía.  Porfa, confírmame asistencia para imprimer tu material y tu diploma.

Empezamos a las 10:00h para no pasar mucho calor.

Ya sé que es domingo y da un poco de pereza “madrugar” pero así también nos podemos permitir ir a comer a casa (aunque sea tarde) y echarnos un buena siesta.

Hacemos una paradita a media mañana para coger fuerzas y damos el nivel del tirón.

Si te interesa puedes reservar tu plaza YA rellenando el siguiente formulario.  Me pondré en contacto contigo lo antes posible para confirmar la reserva y el horario.  O si lo prefieres, puedes llamarme al 912991011 o escribir a elbosquemagicodeavalon@gmail.com.

Mil gracias por leerte todo este mamotreto.  Anímate a aniciarte y empieza ya mismo a trabajar contigo.  🙂

Espero conocerte el domingo (o verte si ya te conozco).

Por cierto, soy Mariluz Ortega.  Puedes saber algo más de mí haciendo clic aquí.

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