Divulgadores Espirituales.

Una figura absolutamente necesaria en este momento  (¿será mi vocación y no me dejo?)

Existen divulgadores científicos muy conocidos y alabados por todos como Carl Sagan (el de “Cosmos”) o nuestros adorados Punset y Félix Rodríguez de la Fuente.  Hombres que intentan acercar al gran público teorías tan complicadas como la de la Relatividad o la Física Cuántica o que simplemente acercan la genética o la neurología u otros campos de la ciencia al ciudadano de a pie.

Sí, he dicho hombres.  He buscado en la wikipedia “divulgación científica” y no aparecía ni una sola mujer.  Y no es justo, que yo soy súper fan de la mayor divulgadora científica que ha dado nuestra madre patria: La Blasa (autora de teorías tan alucinantes como: “La Orza: el Origen del Universo”, “La Nada no existe, algo tié que haber” o “¿Se tragan los bujeros negros los hitos de su propia Linde de Sucesos?”).

Es estupendo disponer de un divulgador científico que ponga luz y taquígrafos a la más enrevesada teoría y que te lo cuenten para que casi lo entiendas; que te hace mucha ilusión cuando crees que te has enterado de algo.  Me encanta.  Y les estoy agradecidísima por bajar tan excelsas teorías al nivel de los “no iniciados”.

E igualmente agradecida estoy a todos los valientes divulgadores espirituales que se han pasado la tira de años leyendo, aprendiendo y viviendo en sus carnes las diferentes “teorías” y que luego te lo pueden contar de forma que lo entiendas sin que te tengas que ir al Tibet a vivir 10 años (con el frío que tiene que hacer allí, por dios, y lo raros que visten y lo raro que escriben y hablan).  Lo mismo, pero en lugar de en la ciencia, en la espiritualidad, que cada vez es menos perroflautera y más práctica gracias a estos divulgadores espirituales.

Porque no nos engañemos: saber cuál fue el origen del Universo en este momento de mi vida puede que a mi mente “le ponga” (mucho, de hecho)  pero no es que le pueda dar mucha aplicación que digamos para ser más feliz o sentirme más plena.  Y lo mismo pasa con la naturaleza del alma o la transmigración de la misma.  ¿Para qué puñetas me sirve?  Y sin embargo, una “tontería” como eso de ver y “utilizar” al otro como espejo, resulta una herramienta de transformación brutal que le puede dar la vuelta totalmente a tu forma de ver la vida y devolverte por fin el poder.

Y ya se sabe:  “todo gran poder, conlleva una gran responsabilidad”; así que ya va siendo hora de que nos responsabilicemos a la vez que nos empoderamos.

Uno de estos divulgadores es Borja Vilaseca.  Me encanta, te lo cuenta ameno y divertido (que es como mejor se asimilan las cosas) y al final te enteras y lo asimilas y, lo que es más, ves que es aplicable y que funciona (a él le ha funcionado).  Porque los divulgadores que más molan son los que lo han vivido en sus “cannnes”, no los que te van contando la matraca en modo “corta y pega” (que también los hay, y muchos).

Y aquí abro encuesta para abrir también mis horizontes.  ¿Cuáles son vuestros divulgadores espirituales favoritos?  ¿Eres divulgador espiritual tú mismo?  ¿Qué divulgas?  ¿Nos lo quieres divulgar en “El Bosque”?  A estas y otras preguntas me podéis contestar tan ricamente en los comentarios, que para eso están.  🙂

10/6/16.  Edito para incluir a Fidel Delgado, que nos lo ha sugerido Lila y es uno de los más originales y divertidos (“titiripeuta” en realidad).

One thought on “Divulgadores Espirituales.

Si tienes algo que decir, aprovecha y cuéntanos.